Con el propósito de contribuir a la conservación de la biodiversidad y hacerla compatible con las necesidades de producción y desarrollo socioeconómico de México, la Semarnap estableció en 1997 el Sistema de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (Suma). Las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (Uma) pueden definirse como unidades de producción o exhibición, en un área delimitada claramente bajo cualquier régimen de propiedad (privada, ejidal, comunal, federal, etc.), donde se permite el aprovechamiento de ejemplares, productos y subproductos de la vida silvestre y que requieren un manejo para su operación.
De manera general se conciben dos modalidades: el manejo intensivo, que incluye criaderos, zoológicos, viveros, jardines botánicos y espectáculos fijos y ambulantes; y las unidades de manejo extensivas o de vida libre, que están basadas en el aprovechamiento directo del medio natural. Este esquema promueve la protección del hábitat, por lo que contribuye de manera directa a la conservación de muchas otras especies de flora y fauna asociadas y de los propios ecosistemas.
Para agosto de 2006, se tenían registradas un total de 7 mil 273 Uma, de las cuales poco más de 5 mil correspondían al tipo extensivo, las cuales ocupaban alrededor de 26 millones de hectáreas. La mayor cantidad de superficie bajo manejo en estas unidades se encuentra en los matorrales xerófilos (85.7% de la superficie de las Uma), seguidos por los pastizales (5.4%) y los bosques de coníferas y encinos (4.1%). En las Uma se protegen y manejan especies prioritarias como el berrendo, el lobo gris mexicano, el oso negro, el jaguar, el cocodrilo y diversas especies de loros, entre otras especies.
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